Hay una pregunta que casi nadie se hace al planear una escapada: ¿y si el primer día no cogiera el coche? En Peal de Becerro la respuesta es fácil, porque el pueblo se recorre a pie y el Hotel Al-Ándalus Peal está en pleno centro. Este es un día completo sin arrancar el motor.
Mañana: desayuno y patrimonio íbero
Empieza en la cafetería del hotel, sin prisa. Después, la joya del pueblo: la Cámara Sepulcral de Toya, uno de los monumentos funerarios íberos más importantes de la península ibérica. Un tesoro arqueológico que muchos visitantes de la Sierra de Cazorla se pierden por no saber que está aquí, en Peal.
Mediodía: las torres y las calles
El paseo por el casco urbano te lleva a las dos torres que vigilan Peal desde hace siglos: la Torre del Reloj y la Torre Mocha. Entre ambas, calles tranquilas, comercio local y esa vida de pueblo andaluz que no necesita decorado.
Tarde: el ritmo lento
Peal no es un pueblo para ir tachando monumentos: es un pueblo para estar. Una tarde de terraza, conversación y atardecer sobre el mar de olivos que rodea el municipio. El coche, mientras tanto, descansa — igual que tú.
Noche: de vuelta a casa en dos minutos
Y esta es la ventaja de alojarte en el centro: cuando cae la noche, tu habitación está a un paseo de cualquier punto del pueblo. Sin conducir, sin buscar aparcamiento, sin madrugones logísticos. Descubre nuestras habitaciones en la Sierra de Cazorla, todas en pleno centro de Peal.
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